sábado, 9 de noviembre de 2013

Cómo elegir un buen probiótico. Importante para saber si estamos beneficiando, o no, nuestro organismo.

El equivocado estilo de vida de varias generaciones ha culminado en una terrible intoxicación de nuestro organismo. Los tres factores principales que han provocado esta situación son:

  1. El estrés y la falta de ejercicio físico.
  2. El aumento de contaminantes, empezando por los metales pesados presentes en el aire, en el agua y en los alimentos que consumimos.
  3. Una alimentación que nuestros intestinos no toleran bien y que conlleva la inflamación del tubo digestivo y la porosidad intestinal, fuente de innumerables males.
Pero el cuerpo no se queda de brazos cruzados. Al contrario, ¡no deja de enviarnos señales de que se encuentra en peligro! Diarrea, estreñimiento, dolores abdominales, hinchazón, flatulencias, mal aliento, dolor de cabeza, insomnio y cambios de humor son, entre otras alertas, su manera de gritarnos ¡SOCORRO!

Así lo había entendido ya el médico griego Hipócrates hace 2.500 años, y los últimos estudios en nutrición no hacen sino confirmarlo una y otra vez: sólo podremos gozar de buena salud si nuestro aparato digestivo funciona correctamente.

“Con toda seguridad”, decía Hipócrates, “el origen de las enfermedades no se debe buscar más allá de las ventosidades y gases intestinales, tanto por exceso como por defecto, o cuando penetran en el cuerpo en gran cantidad o cargados de olor pestilente”.

Quédese con la última frase, pues es importantísima. Cuando Hipócrates dice “los gases penetran en el cuerpo” quiere decir que el intestino no es una barrera impermeable. Todo lo contrario. Cuando se produce una fermentación insalubre de la comida, una gran cantidad de toxinas penetra en la sangre y después en el resto del organismo, donde pueden llegar a acumularse y provocar importantes daños.

Una prueba clara de este desorden es que una mala digestión, que conlleva malos olores en el intestino, suele provocar mal aliento. Y eso ocurre simplemente porque los gases de mal olor pasan a la sangre y van a parar después a los pulmones. 

El problema está en que estos gases también se encuentran en otras partes del organismo, donde llegan a acumularse (por ejemplo en las articulaciones). Es decir, que no se eliminan a través del aliento en su totalidad, ni mucho menos. 

Las heces normales prácticamente no huelen

Por ello es importante señalar que unas heces normales prácticamente no huelen. Los gases y las heces con mal olor indican un desajuste.

Para restablecer el equilibrio, elimine de su dieta los alimentos que no tolera. Para ello quizá sea necesario contar con la ayuda de un nutricionista para que haga un diagnóstico, pero debe saber que las intolerancias alimentarias más habituales están relacionadas con los cereales refinados -sobre todo el trigo rico en gluten- y con los lácteos. Debe eliminarlos de su alimentación durante tres o cuatro semanas y observar qué ocurre. 

Al mismo tiempo, será indispensable cuidar su higiene vital realizando más ejercicio físico suave (el esfuerzo físico duro agrava la inflamación), respirando mejor (coherencia cardiaca) y tomándose su tiempo para comer y masticar. 

Para restaurar la calidad de la mucosa intestinal debe elegir alimentos antiinflamatorios (frutos secos y pescado rico en omega-3, verduras cocidas, ensaladas, especias dulces…) e infusiones (cálamo, ortiga, milenrama…). 

Y finalmente, en la mayoría de los casos será necesario resembrar la flora intestinal con buenos probióticos. 

Antes de seguir, quiero dejar clara la diferencia entre probióticos y prebióticos, palabras que con frecuencia se confunden. Los probióticos son microorganismos vivos que viven en nuestro organismo, formando parte de la flora intestinal. Al añadirse como suplemento en la dieta, afectan beneficiosamente al desarrollo de la flora en el intestino.Por el contrario, los prebióticos son sustancias no orgánicas, que nutren y favorecen el desarrollo de los probióticos del sistema digestivo para que puedan desarrollarse. 

La flora intestinal: un regalo –o una condena- desde el nacimiento

Mientras usted se encontraba en el vientre de su madre, su tubo digestivo era estéril. Sin embargo, a las 72 horas de nacer ya contenía mil billones de bacterias y levaduras procedentes, en el caso de los niños nacidos por parto natural, de la flora vaginal de la madre. (1)

La flora vaginal depende en gran medida de la flora intestinal, así que las madres con una buena flora intestinal se la transmiten a sus hijos al nacer. Si por el contrario poseen cepas de bacterias y levaduras patógenas (causa de enfermedades), los bebés también las tendrán. 

En el caso de los niños nacidos por cesárea, la microflora procede del entorno, es decir, del hospital. Si no se corrige a tiempo, la flora intestinal de origen hospitalario puede tener consecuencias dolorosas para toda la vida. 

Posteriormente, la flora intestinal evolucionará según la alimentación, las enfermedades y, por supuesto, se verá afectada por los medicamentos que se tomen (sobre todo antibióticos).

Los alimentos ricos en fibra son buenos para la flora intestinal, así como los alimentos lactofermentados (chucrut, pepinillos, aceitunas…).

En cualquier caso, pueden darse situaciones en las que sea necesario aportar a nuestra flora algunos ingredientes que sirvan para ayudarla a recuperar, en poco tiempo, un equilibrio duradero. 

Qué debe contener un buen producto probiótico

Los ingredientes dirigidos a restablecer el equilibrio duradero de la flora intestinal son:

  1. Cepas “probióticas” que se encuentran quizá en cantidad insuficiente (en especial en el caso de los bebés nacidos por cesárea o aquellos cuya madre tenía una flora desequilibrada, y en todos los casos en los que la microflora ha sido alterada por factores endógenos o exógenos). Se han realizado ensayos clínicos en particular con cinco biotipos bacterianos, de los cuales cuatro son bacterias del grupo láctico (Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus paracasei, Lactobacillus plantarum y Bifidobacterium lactis) y una del grupo propiónico (Propionibacterium freudenreichii).
  2. Cofactores metabólicos indispensables para el crecimiento de la microflora probiótica: oligosacáridos prebióticos, vitaminas del grupo B, magnesio y manganeso.
  3. Cofactores fisiológicos destinados a proteger y regenerar los enterocitos que forman la mucosa intestinal: fosfolípidos, lactoferrina, glutamina, inmunoglobulinas procedentes del calostro, carotenoides y vitaminas del grupo B.
Esta combinación de ingredientes activos que actúan en sinergia favorece la regeneración rápida de la microflora intestinal, sobre todo cuando se encuentra fuertemente alterada.

La calidad se paga

Como norma general, la calidad, o lo que se percibe como tal, es cara.

Esta norma se aplica más o menos en todos los sectores, ya sea el inmobiliario, el automovilístico, el textil, el alimenticio y en la mayoría de las cosas que se pueden comprar.

Pero en ocasiones nos encontramos con una excepción. A veces, esta excepción no es más que una estrategia de marketing para hacernos creer que vamos a recibir más de lo que algo vale. Por ejemplo, un vendedor de coches intentará presentarnos el modelo del que disponen como equivalente al de otra marca mucho más cara diciéndonos que vamos a tener las mismas prestaciones por la mitad de precio. En ese momento podemos llegar a pensar que lo que dice es cierto. Sin embargo, si profundizamos un poco más, descubriremos que el equipamiento de este coche en realidad no es de la misma calidad. Y cuando lo conducimos, las prestaciones no se parecen en nada a las de un vehículo más caro. 

No estoy tratando de hacer publicidad de ninguna marca concreta de coches. Sin embargo, me gustaría llamar su atención con respecto al problema de las rebajas y promociones en general, que pueden resultar engañosas. Así que, ante una gran promoción, manténgase especialmente en alerta y compruebe la calidad antes de tirarse a la piscina. 

En el complejo mundo de los suplementos alimenticios, es fundamental que conozca las tácticas de los vendedores.

Las argucias de los vendedores

Entre el 19 y el 21 del próximo mes de noviembre tendrá lugar en Frankfurt una nueva edición de la feria “Food Ingredient Europe”. Esta feria, que se celebra cada dos años y va rotando su celebración entre las ciudades de París, Londres y Frankfurt, es el gran punto de encuentro de la industria de los ingredientes alimentarios. Mientras que hace 15 años apenas asistían un par de decenas de expositores, hoy en día este salón cuenta con varios centenares procedentes de los cinco continentes presentando toda clase de ingredientes naturales extraídos de organismos vegetales y animales. En cada edición, este salón, que se dirige a profesionales de los suplementos alimenticios, propone nuevos ingredientes cada vez más sofisticados y con mejores resultados.

La mayoría de los nuevos ingredientes vienen acompañados por estudios clínicos que demuestran su eficacia para la salud. Y los ingredientes en general cada vez son de mayor calidad. 

Pero lo más chocante es que el precio de los ingredientes puede variar muchísimo en productos en apariencia iguales, en función de su origen, pureza y de los estudios cientificos de los que haya sido objeto.

Imagínese, por ejemplo, que su médico le recomienda tomar calcio. Entre productos farmacéuticos y suplementos alimenticios encontrará diferentes formas de calcio, pero a precios muy diferentes, según se trate de fosfato de calcio, cloruro de calcio, sulfato, carbonato o hasta citrato, glicerofosfato, gluconato o pidolato de calcio… (estos tres últimos son los mejores para la salud, dicho sea de paso).

Esta confusión con los ingredientes es un auténtico problema, ya que ni usted ni su médico pueden saber qué precio tiene. Y cada uno posee propiedades distintas. No interactúan de la misma manera con el resto de nutrientes que va a consumir. El cuerpo no los asimila igual de bien (es lo que se conoce como “biodisponibilidad”). Además, en el envase el fabricante no indica necesariamente la forma precisa del ingrediente que contiene su producto. Puede limitarse a señalar que se trata de calcio y el número de gramos de calcio por cada cien gramos de sustancia total. 

Algunas presentaciones son relativamente caras, otras son baratas y en otros casos un fabricante sin escrúpulos no dudará en venderle el formato de mucho menor precio, haciéndole creer que tiene los mismos efectos que los demás, lo cual no es cierto.

El riesgo que corre el paciente que elige un producto únicamente en función de su precio barato es acabar sacando la conclusión de que estos suplementos alimenticios no funcionan, regresando, decepcionado, a la farmacia química.

El riesgo de las cápsulas y comprimidos de probióticos

Con los probióticos, que se forman a partir de microorganismos vivos, es aún peor.

En 2010 un estudio demostró que la mayor parte de los probióticos que se venden en el mercado no contienen el número suficiente de bacterias vivas como para producir algún efecto.

¿Nos debemos sorprender?

La mayoría de probióticos se venden hoy en día en forma de cápsulas o de comprimidos.

En los comprimidos hay un número extremadamente bajo de bacterias vivas, ya que la presión necesaria para formar el comprimido hace que la temperatura suba por encima de los 50ºC y mate a una gran parte de ellas. Por tanto, es casi imposible que existan comprimidos de probióticos que ofrezcan buenos resultados.

Algunos fabricantes fingen haber encontrado la solución vendiendo comprimidos de probióticos que de antemano se han protegido con microencapsulación. El problema está en que este tratamiento incrementa de manera desmesurada el volumen de los probióticos. Para ingerir la cantidad necesaria (mil millones como mínimo) tendríamos que tomar cien comprimidos al día.

¿Qué pasa con los probióticos en un medio líquido?

En un medio líquido fermentado (por ejemplo, a base de leche animal o vegetal), las bacterias probióticas no se pueden conservar mucho tiempo. Las diferentes cepas presentes transformarán los azúcares y las proteínas del medio en ácidos orgánicos y agua oxigenada, que las bacterias no podrán soportar a largo plazo. 

Por otro lado, es imposible conservar una mezcla de cepas probióticas en equilibrio dentro de un medio líquido, ya que cada una de ellas evoluciona de manera diferente durante la fermentación y la conservación. 

Pongamos por caso el yogur clásico. Tan solo contiene dos cepas bacterianas (Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus), ya de por sí muy poco probióticas. Pero es que además, después de su conservación, que se extiende desde el lugar de fabricación hasta casa (varias semanas), la supervivencia de las bacterias y el equilibrio entre cepas se altera fuertemente. Como consecuencia de ello, el producto que usted consume en casa no permite regenerar la flora intestinal, sino únicamente conservar las condiciones de pH beneficiosas para el intestino.

Cómo debe ser un buen probiótico

Para actuar eficazmente sobre la microflora intestinal deben darse varias condiciones:

  • Se necesita un conjunto de cepas bacterianas testadas clínicamente y con caracteres probióticos complementarios (capaces de desarrollarse en la mucosidad y adherirse a la mucosa intestinal, que sean inhibidores de gérmenes oportunistas y patógenos, que estimulen la inmunidad, etc.).
  • Se necesita una población bacteriana elevada. Mil millones de bacterias es el mínimo; por debajo de esta cifra, el efecto es prácticamente nulo. Diez mil millones es lo preferible y garantiza una eficacia elevada cuando la flora intestinal está fuertemente desequilibrada. Porque hay que recordar que, a lo largo de su trayecto por el tracto digestivo, las bacterias soportan inhibiciones (pH gástrico, secreción biliar…) que destruirán a las que sean más débiles.
  • Se necesita agregar un conjunto de ingredientes que permitan a las bacterias probióticas fijarse y desarrollarse rápidamente en el intestino (calcio, magnesio, manganeso, aminoácidos, lactoferrina y fosfolípidos, dotados cada uno de propiedades particulares).
  • El conjunto se debe conservar en forma de polvo liofilizado dentro de sobres estancos, en una atmósfera de nitrógeno, al abrigo de la luz, del oxígeno del aire y de la humedad. Por esta razón los sobres están hechos de tres capas (polietileno, aluminio y polietileno) que garantizan una excelente impermeabilidad evitando el contacto entre las bacterias y el aluminio, que es tóxico.

No malgaste el dinero con los probióticos

Las personas que toman probióticos malgasatan cada año cientos de euros simplemente porque los consumen en el momento equivocado, lo que reduce su eficacia hasta prácticamente cero.

Y es que los probióticos se destruyen en gran medida por la acidez del estómago cerrado, es decir, mientras está produciendo mucho jugo gástrico (rico en ácido clorhídrico) para la digestión de los alimentos. 

Así que es muy importante tomar los probióticos cuando el estómago está vacío o, dicho de otra manera, al levantarse por la mañana. En ese momento, el nivel de pH del estómago es prácticamente neutro. Pero aún más importante: en esos momentos se encuentra abierta la puerta que cierra el estómago (el píloro), que es el que impide que la comida pase al intestino antes de ser digerida.

La forma perfecta de tomar probióticos es diluyendo el producto en polvo en un vaso de agua templada a unos 35ºC (para reavivar las bacterias, sin matarlas por el agua muy fría o muy caliente), y después beber el contenido, que directamente pasará al intestino a través del píloro, que está abierto. Los probióticos se mantendrán sanos y salvos. Después podrán viajar tranquilamente por todo el intestino delgado para llegar a su destino, el colon, o podrán dejar su equipaje, instalarse…y tener muchos hijos.

Como curiosidad, ahora ya entenderá por qué en India, donde se toma un tipo especial de leche fermentada denominada lassi, muy rica en probióticos, ésta siempre se bebe antes de las comidas.

La discusión sobre el bifidus

Hoy en día algunas personas desconfían de los probióticos por una campaña llevada a cabo contra los fabricantes de yogures con bifidus. Los investigadores se han dado cuenta, en efecto, de que la flora intestinal de las personas obesas contiene una cantidad anormalmente elevada de bifidobacterias (bifidus activo).

A partir de entonces, en internet están circulando mensajes que afirman que los probióticos se utilizan en las crías de cerdos a nivel industrial con el fin de engordarlos, y que consumirlos entonces tendría el mismo efecto en las personas. Pero como en todas las polémicas, la mitad es verdad y la mitad mentira.

De hecho, las bacterias de tipo “bifidus” son importantes y beneficiosas para los lactantes y los niños muy pequeños. Según algunos estudios, los niños alérgicos a los yogures presentan una flora intestinal menos rica en bifidobacterias que los niños no alérgicos. 

Sin embargo, si se consumen yogures con bifidus a diario se corre el riesgo de desequilibrar la flora y favorecer el aumento de peso. Lo mismo ocurre con las leches fermentadas azucaradas, pero en este caso lo que supone un problema es el azúcar añadido que contienen estos productos, ya que los niños que lo toman a menudo corren el riesgo de engordar.

Qué marca elegir

En resumen, estoy convencido de que hace falta buscar un producto que se acerque lo más posible a los criterios que le he comentado antes, es decir: 
  • Que conste de al menos cinco cepas bacterianas con rendimientos probióticos contrastados, y cuya concentración se aproxime a los diez mil millones de bacterias por dosis diaria.
  • Que contenga prebióticos (oligosacáridos) y los factores de crecimiento (minerales, oligoelementos, vitaminas y aminoácidos) que van a estimular el desarrollo de bacterias probióticas una vez lleguen al colon.
  • Que suministre sustancias que participen en la regeneración de la mucosa intestinal (fosfolípidos, lactoferrina, inmunoglobulinas procedentes del calostro, glutamina y vitaminas del grupo B).
  • Que se presente en forma de polvo seco, en un sobre estanco en una atmósfera de nitrógeno, con el fin de garantizar una conservación duradera, incluso sin tomar precauciones especiales durante un viaje.
  • Y sobre todo, que esté fabricado a partir de los ingredientes más biodisponibles, independientemente de lo que cuesten.

¡A su salud!

Juan-M Dupuis

Nota:

(1) Puede ampliar información sobre cómo cuidar y mejorar su flora intestinal en este otro artículo que envié hace unos meses: "La muerte empieza en el colon"


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Las informaciones contenidas en este boletín se publican únicamente con fines informativos y no pueden ser consideradas como recomendaciones médicas personalizadas. No debe seguirse ningún tratamiento basándose únicamente en el contenido de esta e-letter, y se recomienda al lector que para cualquier asunto relacionado con su salud y bienestar, consulte con profesionales sanitarios debidamente acreditados ante las autoridades sanitarias. El editor de esta e-letter no es un proveedor de servicios médicos homologados. El editor no practica la medicina bajo ningún título, ni ninguna otra profesión terapéutica y en ningún caso mantendrá una relación médico - paciente con sus lectores.

 Copyright © 2013. Ediciones de Salud, Nutrición y Bienestar, SL

jueves, 7 de noviembre de 2013

La melatonina: un somnífero natural.

Aunque parezca increíble, hasta el año pasado la Unión Europea no dio el visto bueno oficialmente a un producto natural para dormir mejor: la melatonina. 

En mi opinión, aquellos que prohibieron durante años esta sustancia natural sin basarse en ningún argumento científico, a pesar de que los trastornos del sueño afectan a entre un 25 y un 40% de la población (al 30% en España), han cometido una falta grave contra sus ciudadanos. (1)

Llevando las cosas al extremo, un abogado algo malévolo podría acusarlos de:

  1. Intoxicar a millones de personas por haberlas obligado a recurrir a somníferos químicos, las benzodiacepinas, que son un verdadero veneno, mientras que la melatonina es natural y segura.
  2. Haber contribuido a vaciar las arcas de la Seguridad Social (y llenar las de los laboratorios farmacéuticos) por su estupidez (¿o acaso por corruptos?): la melatonina es muy económica y no está patentada, al contrario que los somníferos industriales, por lo que es mucho más barata.
  3. Haber privado a la población de una sustancia natural e inocua, que tiene muchos otros efectos positivos sobre la salud.
Pero seamos positivos y volvamos a los beneficios que usted puede obtener de la melatonina.

Un remedio eficaz para combatir el insomnio

Desde el momento en que comienza a disminuir la luz del día, la glándula pineal, que se encuentra en el cerebro, comienza a secretar melatonina. Esta sustancia, una hormona natural, prepara el organismo para el sueño y el descanso. 

La glándula pineal está unida directamente a los nervios ópticos, por lo que tiene conexión directa con la luz. Por eso la melatonina es conocida como la hormona que regula el reloj biológico, también llamado ciclo de vigilia-sueño o ritmo circadiano. Y por eso las personas invidentes a menudo sufren trastornos del sueño.

Todos los organismos vivos sin excepción producen melatonina: los animales, las plantas, las algas, las bacterias.... Esto les permite adaptarse al día y a la noche, y también a las estaciones.

Según los investigadores, la melatonina estaría ligada a la aparición de la vida sobre la tierra, por lo que una de las moléculas más antiguas habría permanecido sin modificar desde los albores de la humanidad. 

Sin embargo, hoy en día existen numerosos factores muy presentes en la vida moderna que ralentizan o incluso bloquean la producción de melatonina: la luz eléctrica, los fármacos, las ondas electromagnéticas... Por eso, un poco de melatonina por las noches, antes de dormir, puede ayudar a aquellos que sufren de insomnio a volver a disfrutar de un sueño reparador y de calidad. 

Pero antes de explicarle cómo, analicemos primero esos factores “antimelatonina”, porque es precisamente protegiéndose primero de éstos como podrá mejorar su sueño.

Los fármacos

De todas las formas conocidas de destruir las reservas naturales de melatonina (sin contar el tabaco y el alcohol), sin duda la más temible es el consumo habitual de ciertos fármacos, y en particular, los somníferos y los ansiolíticos, que los médicos suelen recetar para ¡mejorar el sueño!

De hecho, el 14,3% de la población española consume regularmente medicamentos del grupo de los tranquilizantes y pastillas para dormir, y eso que se aconseja no tomar estos fármacos durante más de un mes. (2) 

Este porcentaje se incrementa con la edad, y es superior en el sexo femenino. De hecho, el 29% de las mujeres de más de 65 años admiten tomarlos (¡casi un tercio de ellas!), a pesar de que se sospecha que esta familia de fármacos favorece el desarrollo de ciertas enfermedades del sistema nervioso como el alzhéimer. Y más inquietante aún resulta el hecho de que los jóvenes cada vez consuman más este tipo de fármacos. 

Desgraciadamente, los somníferos y los ansiolíticos no son ni de lejos los únicos fármacos que destruyen la melatonina. También lo hacen la aspirina, el ibuprofeno, los betabloqueadores, los antagonistas del calcio, los antiinflamatorios no estereoideos... en total, 75 fármacos que contienen más de 120 sustancias diferentes y que millones de personas de todo el mundo consumen de manera habitual.

Concretamente, los betabloqueadores son tan eficaces contra la melatonina que los investigadores los suministran en animales de laboratorio para hacer experimentos. Estos fármacos se recetan habitualmente para tratar la tensión arterial y ciertos tipos de arritmia cardíaca (propranolol).

No es de extrañar que los pacientes que los toman sufran insomnio. Tal y como demostró el doctor G. M. Braun en 1992, con menos de la mitad de la dosis habitual se detiene la secreción de melatonina de los seres humanos. (3)

Los campos electromagnéticos

Aplicando un campo magnético a la cabeza de un roedor, no sólo se reduce casi un 50% su índice de melatonina, sino que además se crea una disfunción de la glándula pineal, que es la que secreta la melatonina.

Si usted vive en una ciudad moderna, es probable que su organismo esté rodeado de ondas electromagnéticas provenientes de diversas fuentes: teléfonos móviles, radios, repetidores de señal, aparatos eléctricos... Esta contaminación invisible afecta directamente a la melatonina, lo que podría explicar por qué los trastornos del sueño son una epidemia en constante aumento en los países industrializados. 

Un 30% de la población española padece insomnio, acompañado de fatiga o somnolencia durante el día y, como ve, las preocupaciones, el trabajo y el estrés no son las únicas causas. 

¿Quién puede tomarla y para qué?

La melatonina le puede ayudar especialmente si usted:

  • Se acuesta tarde y se levanta muy temprano.
  • Se despierta a menudo de noche y se adormila o duerme la siesta de día.
  • Tiene problemas para dormirse.
  • Trabaja por turnos (enfermeros, pilotos, etc.)
Tomar un suplemento de melatonina no afecta a la secreción natural de la glándula pineal ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Además, su consumo no crea hábito y, por tanto, no genera dependencia.

Una ventaja determinante de la melatonina es que no afecta a la memoria ni a las funciones cognitivas, al contrario que los somníferos y los ansiolíticos.

La melatonina es especialmente eficaz en personas mayores de 45 años que tienen un sueño de mala calidad, que se despiertan a menudo.

Desfase horario

Hay muchos estudios que demuestran que la melatonina alivia considerablemente los síntomas producidos por el desfase horario (“jet lag”). Permite no sólo dormirse antes una vez acostado, sino sobre todo adaptar el ritmo biológico a la hora local. Al regular el reloj interno, reduce a la mitad la duración habitual del desfase horario. 

Por eso, hoy en día muchos pilotos y azafatas de vuelos largos (más de 4 ó 5 horas) con cambios de husos horarios importantes (más de 3 ó 4 horas) la utilizan asiduamente. 

¿Qué dosis hay que tomar?

Es más eficaz una pequeña dosis de melatonina que una grande. La dosis eficaz es de 0,3 mg/día, media hora antes de acostarse. Si toma más de 2 mg/día, el efecto sobre el sueño es menor, e incluso puede provocar somnolencia al día siguiente. (4)

Toxicidad

Las autoridades consideran que la melatonina es un producto muy seguro. Desde el 16 de mayo de 2012, las empresas que comercializan melatonina están autorizadas a indicar en el envase que "contribuye a aliviar los efectos del desfase horario" y "a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño" (Reglamento (UE) n°432/2012 de la Comisión). 

Teniendo en cuenta lo difícil que resulta que Bruselas autorice este tipo de declaraciones de propiedades terapéuticas en los productos naturales sin receta, supone una acción de firme reconocimiento de las cualidades de la melatonina.

Sin embargo, si padece cáncer o epilepsia, no tome jamás melatonina sin supervisión médica. Si desea beneficiarse de los efectos de la melatonina mientras se somete a quimioterapia, hágalo exclusivamente con la aprobación de su médico.

¿Dónde puedo encontrarla?

Hoy en día, en Europa la melatonina se vende sin receta. La puede encontrar casi en cualquier lugar por internet, en farmacias y hasta en grandes superficies. A pesar de lo que pueda leer en internet, la melatonina que se comercializa es de origen vegetal.

Antes de que se aprobara en 2012 el Reglamento de la Comisión Europea, en España ya podían comprarse suplementos con melatonina gracias a una “argucia” legal llamada “principio de reconocimiento mutuo”, que permite que en España se puedan adquirir complementos que contengan sustancias distintas a las vitaminas y los minerales si están legalmente comercializados en otro Estado Miembro. Y en Italia así ocurría, puesto que se permitían los complementos a base de melatonina hasta una dosis máxima de 5 mg. Y dado que en Italia eran legales, en España podían igualmente comercializarse. Pero con una salvedad: siempre que contuvieran melatonina en una dosis inferior a 2 mg, pues por encima en España tiene la consideración de medicamento (no de complemento alimenticio). 

Pero ese regla ha dejado de aplicarse desde el pasado 1 de octubre, pues Italia ha reevaluado el aporte permitido de melatonina en los complementos, y lo ha rebajado de 5 mg a 1 mg. Siguiendo a Italia, y por aplicación de ese “principio de reconocimiento mutuo”, desde el 1 de octubre en España sólo se permiten también complementos de melatonina hasta esa dosis máxima de 1 mg que, como ya le he explicado, es más que suficiente para conseguir buenos resultados frente a los problemas de sueño. 


¡A su salud! 

Juan-M. Dupuis

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Fuentes 

  1. Datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
  2. Datos de la Encuesta Nacional de Salud de 2006, investigación que realiza el Intituto Nacional de Estadística (INE) en virtud de un acuerdo de colaboración con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI). Dirigida a las familias, su finalidad principal es obtener datos sobre el estado de salud y los factores determinantes del mismo desde la perspectiva de los ciudadanos.
  3. Long J.W. et Rybacki J.J. "The essential guide to prescription drugs-1995, New York: Harperperrenial, 1995", p. 863
  4. Según el Doctor Richard Wurtman, del Instituto Tecnológico de Massachusetts. LaNutrition.fr.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     Las informaciones contenidas en este boletín se publican únicamente con fines informativos y no pueden ser consideradas como recomendaciones médicas personalizadas. No debe seguirse ningún tratamiento basándose únicamente en el contenido de esta e-letter, y se recomienda al lector que para cualquier asunto relacionado con su salud y bienestar, consulte con profesionales sanitarios debidamente acreditados ante las autoridades sanitarias. El editor de esta e-letter no es un proveedor de servicios médicos homologados. El editor no practica la medicina bajo ningún título, ni ninguna otra profesión terapéutica y en ningún caso mantendrá una relación médico - paciente con sus lectores.
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Fibromialgia.

I. Antecedentes

  • La fibromialgia es una enfermedad de etiología desconocida que se caracteriza por dolor generalizado, procesamiento anormal del dolor, trastornos del sueño, la fatiga y la angustia psicológica a menudo. Las personas con fibromialgia pueden tener otros síntomas, tales como, (26)
    • Rigidez matutina
    • Hormigueo o entumecimiento de manos y pies
    • Los dolores de cabeza, incluyendo migrañas
    • Síndrome del intestino irritable
    • Las alteraciones del sueño
    • Los problemas cognitivos con el pensamiento y la memoria (a veces llamado "fibro niebla")
    • Problemas con el pensamiento y la memoria (a veces llamado "fibro niebla")
    • Períodos menstruales dolorosos y otros síndromes de dolor
  • El Colegio Americano de Reumatología (ACR) 2010 criterios se utiliza para el diagnóstico clínico y la clasificación de la gravedad. El diagnóstico se basa en:
  • Índice de dolor generalizado (WPI) > 7 y una escala de gravedad de los síntomas (SS) >5 o WPI 3-6 y SS > 9.
  • Los síntomas han estado presentes a un nivel similar durante al menos 3 meses.
  • El paciente no tiene un trastorno que de otro modo explicar el dolor. criterios completos  Archivos Adobe PDF [PDF - 130KB]External enlaces a sitios web .
  • La fibromialgia se produce a menudo co-(hasta 25-65%) con otras condiciones reumáticas como la artritis reumatoide (AR), lupus eritematoso sistémico (LES), y la espondilitis anquilosante (EA).
NOTA: para las siguientes secciones usando los datos basados ​​en los códigos CIE-9-CM, no hay un solo código específico para la fibromialgia. De acuerdo con las reglas de codificación, la fibromialgia está codificado para 729.1 que tiene la etiqueta "miositis y mialgias, sin especificar" y puede incluir otras condiciones. Por lo tanto, los números basados ​​en código ICDM9-CM 729.1 de la mortalidad, atención ambulatoria y hospitalizaciones pueden ser sobreestimados.

II. Predominio

  • La prevalencia de la fibromialgia es del 2%, que afecta a un estimado de 5,0 millones de adultos en 2005. La prevalencia fue mucho mayor entre las mujeres que entre los hombres (3,4% versus 0,5%). (1)
  • La mayoría de las personas con fibromialgia son mujeres (relación mujer: hombre 7:1). Sin embargo, los hombres y los niños también pueden tener el trastorno.
  • La mayoría de las personas son diagnosticadas en la edad media y la prevalencia aumenta con la edad.
  • Trabajo de mujeres en edad de fibromialgia hospitalizados por trastornos musculoesqueléticos laborales eran casi 10 veces menos probabilidades de volver al trabajo y 4 veces menos, como para retener el trabajo en 1 año después de la hospitalización. (2)
  • Los adultos que trabajan con fibromialgia promedio de casi 17 días de trabajo perdido por año en comparación con 6 días para las personas sin fibromialgia. (3) La fibromialgia se ha asociado con niveles más bajos de calidad de vida relacionada con la salud y la pérdida de trabajo más productiva. (27)

III. Incidencia

  • No se han encontrado datos de incidencia.

IV. Mortalidad

  • ~ 23 muertes al año 1979-1998. [Datos de los CDC no publicados]
    • Números crudos de muertes codificadas como causa básica de defunción que pasaron de 729,1 8 en 1979 a un máximo de 45 en 1997.
    • En 1998, "La miositis y mialgias, no especificado" representaron sólo el 0,45% (42/9367) de las muertes atribuidas a la artritis y otras enfermedades reumáticas.
  • La mortalidad entre los adultos con fibromialgia es similar a la población general, si bien las tasas de mortalidad por suicidio y las lesiones son más altas entre los pacientes con fibromialgia. (4)

V. Hospitalizaciones

  • En 1997 ~ 7440 hospitalizaciones enumeran código CIE-9-CM 729.1 como el diagnóstico principal. (5)
  • Las personas con fibromialgia tienen aproximadamente 1 hospitalización cada 3 años. (6)
  • Las mujeres tienen tasas de hospitalización más altas que los hombres en todas las edades. Personas hospitalizadas por afecciones cardiovasculares primarios más tenían una alta prevalencia de informar fibromialgia como una condición secundaria. (25)

VI. Atención Ambulatoria

  • 5,5 millones de visitas de atención ambulatoria en promedio por año. (7)
  • Médico y la comorbilidad psiquiátrica son determinantes más fuertes de alto uso médico que co-morbilidad funcional en los pacientes con fibromialgia. (8)

VII. Costos

  • Promedio anual de los costos médicos directos / Cocina persona de 3.400 dólares a 3,600 dólares. (9)
  • Los costos anuales totales (directos e indirectos) / persona = $ 5.945. (6)
  • Oficina y visitas a la sala de emergencia, procedimientos y pruebas y hospitalizaciones son los mayores componentes de los costos médicos directos en los pacientes con fibromialgia.(9)

VIII. Impacto en la salud, calidad de vida (CVRS)

  • Los pacientes con fibromialgia anotaron más bajo en 7 de las 8 subescalas (excepto rol emocional) del SF-36 en comparación con los pacientes con otras enfermedades crónicas.(10,11)
  • Los pacientes con fibromialgia anotar su percepción de "calidad de vida actual" promedio una puntuación de 4,8 (1 = bajo a 10 = el más alto). (12)
  • Estándar, instrumentos genéricos de CVRS pueden no ser lo suficientemente sensible para captar los problemas de calidad de vida para muchas personas con fibromialgia.
  • Los adultos con fibromialgia son 3.4 veces más propensos a tener depresión mayor que sus pares sin fibromialgia. (13)

IX. Características únicas

  • Causas y / o factores de riesgo para la fibromialgia son desconocidas, pero algunas cosas se han asociado libremente con inicio de la enfermedad:
    • Los eventos estresantes o traumáticos, como accidentes automovilísticos, trastorno de estrés postraumático (TEPT) (14)
    • Lesiones por movimientos repetitivos (14)
    • Enfermedad (por ejemplo, infecciones virales) (14)
    • Ciertas enfermedades (es decir, SLE, RA, el síndrome de fatiga crónica) (14)
    • La predisposición genética (14, 15)
    • La obesidad (16)
  • Las personas con fibromialgia reaccionan fuertemente (procesamiento anormal de la percepción del dolor) a las cosas que otras personas no encontrarían doloroso.
  • Se recomienda un tratamiento multidisciplinario, incluyendo la investigación y el tratamiento para la depresión. (17) La evidencia científica de terapias efectivas incluyen:
    • La farmacoterapia (17, 18)
    • El ejercicio aeróbico y ejercicios de fortalecimiento muscular (19-23)
    • El ejercicio aeróbico puede ser más beneficioso, pero se necesitan más estudios que examinen el ejercicio de resistencia
    • El ejercicio aeróbico ha demostrado mejorar el bienestar global y reducir número de puntos sensibles de la fibromialgia (19,20,23)
    • La educación y la terapia de relajación en un entorno de atención primaria también ha mostrado mejoras en el deterioro físico, días no se siente bien, en general, y la fatiga por la mañana, la rigidez, la ansiedad y la depresión. (24)
    • La terapia cognitivo-conductual (28)

X. Referencias

  1. Lawrence RC, Felson DT, Helmick CG, et al. Las estimaciones de la prevalencia de la artritis y otras condiciones reumáticas en los Estados Unidos. Parte II Arthritis Rheum 2008; 58 (1) :26-35.
  2. Howard KJ, Mayer TG, Neblett R, Y Perez, Cohen H, Gatchel RJ. El síndrome de fibromialgia en crónicas discapacitantes trastornos músculo-esqueléticos ocupacionales: revalencia, factores de riesgo, y los resultados posteriores al tratamiento. J Environ Med Ocup. 2010, diciembre, 52 (12) :1186-91.
  3. Kleinman N, Harnett J, Melkonian A, W Lynch, Kaplan-Machlis B, Silverman SL. Carga de la fibromialgia, así como comparaciones con osteoartritis en la mano de obra. J Environ Med Ocup. Diciembre 2009, 51 (12) :1384-93.
  4. Wolfe F, Hassett AL, Walitt B, Michaud K. La mortalidad en la fibromialgia: un estudio de 8.186 pacientes mayores de treinta y cinco años. Cuidado Res. artritis (Hoboken). 2011, Jan; 63 (1) :94-101.
  5. Lethbridge-Cejku M, Helmick CG, Popovic JR. Hospitalizaciones por la artritis y otras enfermedades reumáticas: Datos de la Encuesta Nacional de Altas Hospitalarias 1976.Medi Care 2003; 41 (12) :1367-13673.
  6. Wolfe F, Anderson J, Harkness D, et al. Un estudio prospectivo, longitudinal, multicéntrico de la utilización de servicios y costes en la fibromialgia. Arthritis Rheum 1997; 40 (9) :1553-1555.
  7. Sacos JJ, Luo YH, Helmick CG. Prevalencia de tipos específicos de artritis y otras enfermedades reumáticas en el sistema de atención de salud ambulatoria en los Estados Unidos, 2001-2005. Arth Care Res , 2010, 62 (4): 460-4.
  8. Bernatsy S, Dobkin PL, DeCivita M, Penrod JR. . Co-morbilidad y el uso médico en la fibromialgia suizo Wkly Med 2005; 135 (5-6) :76-81.
  9. RJ Sánchez, Uribe C, Li H, Alvir J, M Deminski, Chandran A, Palacio A. Evaluación Longitudinal de la utilización de servicios de salud y gastos durante los tres primeros años después de un diagnóstico de la fibromialgia. Curr Med Res Opin . 2011, 27 (3): 663-71.
  10. Picavet HSJ, Hoeymans N. calidad relacionada con la salud de la vida en múltiples enfermedades osteomusculares: SF-36 y EQ-5D en el estudio DMC3. Ann Rheum Dis 2004; 63:723-729.
  11. Schlenk de EA, Aelen JA, Dunbar-Jacob J, et al. La calidad relacionada con la salud de la vida en enfermedades crónicas: una comparación entre los estudios mediante el MOS SF-36. Qual Vida Res 1998; 7 (1) :57-65.
  12. Bernard Al, Prince A, Edsall P. calidad de vida de los pacientes con fibromialgia. Arthritis Care Res 2000; 13 (1) :42-50.
  13. Patten SB, Beck CA, Kassam A, Williams JV, Barbui C, Metz LM. . Condiciones médicas de largo plazo y depresión mayor: la fuerza de asociación para las condiciones específicas de la población general Can J Psychiatry 2005; 50 (4) :195-202.
  14. Neumann L, Buskila D. Epidemiología de la fibromialgia. Curr Dolor de cabeza Dolor Rep2003; 7 (5) :362-368.
  15. Arnold LM, Hudson JI, Hess EV, Ware AE, Fritz DA, Auchenbach MB, Starck LO, Keck PE.Estudio familiar de la fibromialgia. Arthritis Rheum 2004; 50 (3) :944-952.
  16. Mork PJ, Vasseljen O, Nilsen TI. Asociación entre el ejercicio físico, el índice de masa corporal y el riesgo de la fibromialgia: datos longitudinales de la Noruega Nord-Trøndelag Health Study. Cuidado Res. artritis (Hoboken). 2010, mayo, 62 (5) :611-7.
  17. Rossy LA, Buckelew SP, Dorr N, Hagglund KJ, Thayer JF, McIntosh MJ, Hewett JE, Johnson JC. Un meta-análisis de las intervenciones de tratamiento de la fibromialgia. Ann compor Med 1999; 21 (2) :180-191.
  18. Traynor LM, Thiessen CN, Traynor AP. Tratamiento farmacológico de la fibromialgia. Am JHealth Syst Pharm . 2011; 68 (14) :1307-19.
  19. Kelley GA, Kelley KS, Hootman JM, Jones DL. El ejercicio y el bienestar general de los adultos residentes en la comunidad con fibromialgia: una revisión sistemática con metaanálisis. BMC Public Health . 2010; 10:198.
  20. Kelley GA, KS Kelley. El ejercicio mejora el bienestar general en adultos con fibromialgia: La confirmación de los resultados de meta-análisis anteriores con un reciente desarrollo y novedoso modelo de coeficiente de variación. Clin Exp Rheuatol , 2011; 29 (6 Suppl 69): S60-2.
  21. Kayo AH, Peccin MS, CM Sanches, Trevisani VF. Eficacia de la actividad física en la reducción del dolor en pacientes con fibromialgia: un ensayo clínico aleatorizado cegado. Rheumatol Int 2012; 32 (8) :2285-92.
  22. Sanudo B, Galiano D, L Carrasco, de Hoyo M, McVeigh JG. Efectos de un programa de ejercicio prolongado en los resultados clave de la salud en mujeres con fibromialgia: un ensayo controlado aleatorio. Rehabil J Med 2011; 43 (60) :521-6.
  23. Kelley GA, Kelley KS, Jones DL. Eficacia y efectividad del ejercicio de los puntos sensibles en los adultos con fibromialgia: un meta-análisis de ensayos controlados aleatorios.Arthritis 2011; 2011:125485.
  24. Luciano JV, Martínez N, Penarrubia-Maria MT, Fernández-Vergel R, García-Campayo J, Verduras C, Blanco ME, Jiménez M, Ruiz JM, López del Hoyo Y, Serrano-Blanco A, Grupo de Estudio FibroQol. Eficacia de un programa de tratamiento psicoeducativo aplicado en la práctica general de los pacientes con fibromialgia: un ensayo controlado aleatorio. Clin J Pain 2011; 27 (5) :383-391.
  25. . Fibromialgia: prevalencia, curso y comorbilidades en los pacientes hospitalizados en los Estados Unidos, 1999-2007 Clin Exp Rheumoatol 2011, (6 Suppl 69): S79-6-87.
  26. . SmithHS, Harris R, Clauw D. La fibromialgia: un trastorno de procesamiento aferente que conduce a un síndrome de dolor generalizado complejo Dolor Médico 2011; 14 (2): E217-45.
  27. McDonald M, DiBonaventura M, S. Ullman dolor musculoesquelético en la fuerza de trabajo: los efectos de la espalda, la artritis, la fibromialgia y el dolor en la calidad de vida y la productividad del trabajo. Occup J Environ Med 2011; 53 (7) :765-770.
  28. Nüesch E, W Häuser, Bernardy K, Barth J, Jüni P. Eficacia comparativa de las intervenciones farmacológicas y no farmacológicas en la fibromialgia:. Red metanálisis Ann Rheum Dis 2012, publicación electrónica antes de impresión

S.F.C. Vigilar el uso de todos los medicamentos y suplementos.

Medicamentos que se venden con o sin receta

Hay muchos medicamentos que se venden con o sin receta que se pueden usar para tratar las dificultades para dormir, los problemas cognitivos, el dolor y otros síntomas del SFC.
Muchos pacientes con SFC son sensibles a los medicamentos, en especial a los sedantes. Los beneficios terapéuticos se pueden lograr a menudo con dosis menores a las estándares, así que los médicos deberían tratar de recetar una fracción de la dosis habitual recomendada para empezar y aumentarla gradualmente, según sea necesario y tolerado. Todos los medicamentos pueden causar efectos secundarios, lo cual puede llevar a nuevos síntomas o empeorar los ya existentes, así que es importante vigilar habitualmente el uso de todos los medicamentos recetados, los que se venden sin receta y los suplementos.
Algunos fármacos actúan en múltiples sistemas del cuerpo y síntomas. Por ejemplo, es posible que los antidepresivos tricíclicos no solo mejoren el estado de ánimo, sino también que ayuden con el sueño y el dolor. Recetar ese tipo de medicamentos permite utilizar una cantidad menor de ellos para tratar múltiples síntomas con efectos secundarios mínimos.

Suplementos alimenticios y herbarios

Las personas con SFC utilizan frecuentemente vitaminas y otros suplementos alimenticios y herbarios. Se han hecho pocos ensayos clínicos con suplementos alimenticios y vitaminas —estos productos no son regulados— y a menudo se desconoce la información acerca de su potencia y sus efectos secundarios. Sin embargo, muchos pacientes con SFC reportan un alivio de los síntomas al usarlos. Por lo tanto, los profesionales de la salud y los pacientes necesitan hablar acerca de los suplementos alimenticios y herbarios para determinar su seguridad, su eficacia y las interacciones negativas que puedan tener con los medicamentos recetados y los tratamientos.
Los suplementos alimenticios no pueden reemplazar una alimentación buena y nutritiva, por lo que se insta a mantener una dieta balanceada. Los pacientes con SFC deberían evitar el consumo de ciertos suplementos porque son peligrosos. Algunas personas con SFC reportan sensibilidad a varios alimentos o sustancias químicas, y estos productos deberían evitarse. Si son sensibles, no deberían usar estos productos potencialmente problemáticos.
Los pacientes deben conversar con sus médicos acerca de todos los tratamientos posibles debido a que muchos de ellos y las supuestas curas para el SFC que se promocionan en Internet no han sido probadas y pueden ser peligrosas.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Síndrome de Fatiga Crónica. Tratar los síntomas más perturbadores primero.

Las personas con SFC tienen síntomas de diferentes tipos e intensidad. Los médicos y los pacientes se deben comunicar entre sí acerca de los síntomas que son más perturbadores o incapacitantes y elaborar un plan de control adecuado. El tratamiento se puede dirigir a los síntomas más problemáticos según la importancia que les haya dado el paciente, pero solo después de que las afecciones subyacentes que se relacionan con esos síntomas hayan sido investigadas y descartadas.

Fatiga debido a problemas del sueño

La mayoría de los pacientes con SFC tiene algún tipo de alteración del sueño. Las quejas más comunes incluyen dificultad para quedarse dormido, hipersomnia (somnolencia excesiva), despertarse frecuentemente, sueños intensos y gráficos, piernas inquietas y mioclonía nocturna (espasmos musculares en la noche). La mayoría de los pacientes dice sentirse menos descansada y recuperada después de dormir que lo que se sentía antes de la aparición de la enfermedad.
Los médicos pueden ayudar a las personas con SFC a adoptar buenos hábitos de sueño. Se debe aconsejar a los pacientes que practiquen normas estándar de higiene del sueño:
  • Establecer una rutina regular para la hora de irse a dormir.
  • Evitar dormir una siesta durante el día.
  • Incorporar un periodo largo de relajamiento.
  • Usar la cama solo para dormir y tener relaciones sexuales.
  • Establecer un horario regular para irse a dormir y despertarse.
  • Controlar el ruido, la luz y la temperatura.
  • Evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco.
  • Intentar hacer ejercicios ligeros y estiramientos más temprano en el día, al menos cuatro horas antes de la hora de irse a dormir, porque esto puede mejorar la calidad del sueño.
Si los pacientes usan estas técnicas, pero de ninguna manera pueden dormir, el médico puede recomendar que tomen un medicamento para ayudarlos a conciliar el sueño. Los primeros medicamentos que se deben considerar son simples antihistamínicos y productos para dormir que se venden sin receta. Si esto no es beneficioso, se insta a los profesionales de la salud a recetar en un comienzo la dosis mínima del medicamento para dormir y durante el periodo más corto posible.
Aun cuando los medicamentos puedan ayudar a los pacientes a dormir la cantidad de horas necesarias, ese sueño puede no ser reparador. Un especialista debe evaluar a los pacientes cuyo sueño siga siendo no reparador luego de las intervenciones estándares.
Los trastornos primarios del sueño, como la apnea del sueño (interrupción breve de la respiración mientras se duerme) y la narcolepsia (sueño incontrolable), excluyen el diagnóstico del SFC y la mayoría de las personas con esos trastornos responde al tratamiento. Es muy importante que los profesionales de la salud obtengan los antecedentes detallados del paciente respecto del sueño y que recomienden estudios del sueño si fuera necesario.

Dolor

Las personas con SFC presentan a menudo un dolor profundo en sus músculos y articulaciones. Los pacientes también se pueden quejar de dolores de cabeza (típicamente como de presión) y dolor cuando se tocan la piel.
Al principio, la mayoría de los médicos recomienda al paciente que tome analgésicos como acetaminofeno, aspirina o ibuprofeno. Además, si es necesario, un especialista puede proporcionar un tratamiento para el dolor. También se recomienda asesoría profesional en técnicas para el manejo del dolor para aquellos pacientes con SFC que sufren dolor constante.
Asimismo, el manejo del dolor debe incluir terapias de estiramiento y movimiento, masajes suaves, calor, ejercicios de tonificación, hidroterapia (terapia de sanación en el agua) y técnicas de relajación. La acupuntura, cuando la administra un profesional calificado que sepa del SFC, puede ser eficaz en el alivio del dolor que sufren algunos pacientes.

Problemas de la memoria y la concentración

Las quejas relacionadas con la memoria y la concentración son dos de los síntomas más perturbadores que reportan las personas con SFC. El entrenamiento en técnicas de relajación y meditación, y cosas para ayudar a la memoria —como agendas, calendarios y manuales escritos— pueden ser útiles para abordar los problemas cognitivos. Estimular la mente con rompecabezas, juegos de palabras, cartas y otras actividades también puede ser beneficioso para algunos pacientes.
Los profesionales de la salud deben ser cautos al recetar estimulantes para los problemas cognitivos. Los estimulantes suaves pueden ser útiles para algunos pacientes, pero los más fuertes pueden llevar a un ciclo de sobresfuerzos y recaídas (hacer demasiado, recaer, descansar, comenzar a sentirse un poco mejor, hacer demasiado de nuevo, y así sucesivamente) y causar una recidiva.

Depresión y ansiedad

Adaptarse a una enfermedad crónica y debilitante puede llevar a veces a la depresión. A la mitad de los pacientes con SFC le da depresión en algún momento durante el transcurso de la enfermedad. Cuando se presenta, la depresión necesita ser tratada. Aunque el tratamiento de la depresión puede reducir la ansiedad y el estrés, no es una cura para el SFC.
Se les recomienda a los médicos ser cautos al prescribir antidepresivos. Los medicamentos antidepresivos de varios tipos tienen otros efectos que pueden empeorar otros de los síntomas del SFC y causar efectos secundarios. Hay herramientas siquiátricas de detección que pueden administrarse y evaluarse en el recinto de atención primaria, tales como el Inventario de depresión de Beck. Los resultados de estas herramientas de detección que apuntan a una posible depresión subyacente y a otros trastornos sicológicos pueden ameritar la remisión a un profesional de la salud mental.
Además, las técnicas de respiración profunda y relajación muscular, los masajes y la sanación con las manos (imposición de manos), y las terapias de movimiento como el estiramiento, el yoga y el tai chi pueden beneficiar a algunos pacientes con SFC al reducir la ansiedad y promover una sensación de bienestar.

Mareos (desequilibrio ortostático)

Es posible que algunos pacientes con SFC también presenten síntomas de desequilibrio ortostático —en el cual los síntomas son desencadenados o empeorados al estar de pie— particularmente mareos frecuentes. Cuando los médicos determinan que estos síntomas son lo suficientemente graves como para ameritar más análisis, deben remitir a los pacientes para que sean examinados por un cardiólogo o neurólogo. El tratamiento específico para el desequilibrio ortostático solo debe comenzar una vez que se confirme el diagnóstico y debe ser administrado por médicos con experiencia en la evaluación de resultados terapéuticos y en el manejo de complicaciones posibles.

Los tratamientos para problemas ortostáticos incluyen la expansión del volumen en aquellos pacientes con SFC que no tienen enfermedades cardiacas o de los vasos sanguíneos. Si los síntomas no mejoran con un mayor consumo de líquidos y sal, se pueden recetar medicamentos y medias de descanso (medias de compresión).