miércoles, 8 de julio de 2015

10 minutos para convencerle de los riesgos de los productos lácteos.

Cada vez somos más los que no tomamos productos lácteos, si bien en nuestro entorno todos tenemos a alguien que sigue empeñado en que la leche es fundamental para los huesos. 

No es fácil convencer en diez minutos a una persona que lleva bebiendo leche de vaca pongamos que 35 años, para que lo deje de la noche a la mañana. Pero aún así lo voy a intentar: 

1. Las recomendaciones oficiales no son objetivas

Las recomendaciones oficiales hablan de un consumo de dos a cuatro productos lácteos al día. Y para fomentar el consumo de leche en la población se llevan a cabo periódicamente acciones promocionales (como la campaña “Me gusta la leche, me gustan los lácteos”). 

Con el objetivo de colaborar con el sector lácteo, el Gobierno firma lo que se denominan “acuerdos lácteos”, como el que suscribió hace apenas un año con 14 industrias lácteas y 9 empresas de distribución (todas las grandes marcas en las que está pensando), a través del cual se compromete, entre otras cosas, a incentivar el consumo de leche y productos lácteos. 

Así que, por lo que a mí respecta, está claro que las campañas oficiales sobre el consumo de lácteos no son imparciales, y prefiero tener mi propio criterio respecto a qué debo o no comer. 

2. El hombre es la única especie que en la edad adulta consume leche de otra especie

La especie humana ha sobrevivido y evolucionado durante 7 millones de años sin ningún producto lácteo, alimentándose con la leche materna únicamente durante la primera infancia. En los esqueletos de hombres prehistóricos no se ha encontrado rastro alguno de enfermedades óseas conocidas en la actualidad. 

Los productos lácteos aparecieron en nuestra historia hace tan solo 10.000 años, lo que en la escala de la evolución es muy reciente. Y hoy día el 75% de la población mundial es intolerante a los productos lácteos en la edad adulta. Casualmente el hombre es la única especie sobre la faz de la tierra que en la edad adulta consume leche de otra especie. 

3. En los países en donde se consume más leche se tienen más fracturas

En 2002, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocía una “paradoja del calcio”, y es que los países que consumen más productos lácteos en el mundo (los países escandinavos) tienen los huesos más sólidos, son los más altos… y sufren el mayor número de fracturas del cuello del fémur. Por el contrario, la población africana y parte de la asiática, que son las que menos productos lácteos consumen, presentan una salud ósea perfecta, con los niveles más bajos posibles de fracturas. 

No puede tratarse de una coincidencia. 

Nota: en este punto, nuestro interlocutor podría rebatirnos que estos resultados se explican por la falta de vitamina D en los países escandinavos debido a su vez a la falta de sol. Cierto es que la vitamina D resulta fundamental para la fijación del calcio en nuestros huesos. Los escandinavos tienen realmente menos vitamina D que otros habitantes del planeta que viven en regiones con más sol. Sin embargo, los australianos, que disfrutan de muchísimo sol durante todo el año –y que también están a la cabeza en consumo de leche- tienen los mismos niveles de fracturas que nuestros amigos escandinavos. 

Conclusión: el sol no explica nada; el consumo de lácteos, sí. 

4. Ningún estudio ha demostrado que la leche proteja de las fracturas

Hoy en día no existe ninguna prueba de que el consumo de productos lácteos nos proteja durante toda la vida del riesgo de sufrir fracturas. Veinticinco millones de bebés norteamericanos criados rigurosamente sin leche de vaca (pero sí con alternativas de soja) experimentaron un crecimiento normal y ningún problema de malnutrición. 

Y como guinda del pastel, se estudió el consumo de productos lácteos y la frecuencia de fracturas del cuello del fémur entre 150.000 mujeres en la menopausia. Aquellas que habían consumido más productos lácteos a lo largo de su vida (sobre todo durante la infancia y adolescencia) no tuvieron menos fracturas que las mujeres que habían tomado menos lácteos. 

5. Los productos lácteos modernos son los menos recomendables

Los productos lácteos actuales quedan lejos de parecerse (¡salvo por el color!) a los que bebían nuestros padres o abuelos. 

Hoy en día la leche de vaca contiene una sopa de hormonas sexuales (estrógeno y progesterona) que favorece el cáncer de útero y de mama. La leche de vaca es una máquina de estimular la producción de factor de crecimiento 1 para hacer que el ternero crezca, lo que hace que al año de nacer llegue a pesar más de 300 kilos. Este factor de crecimiento acelera la proliferación (o multiplicación) de las células. 

En el mejor de los casos engordaremos, y en el peor, debe saber que el IGF-1 desarrolla todas las células del organismo, tanto las precancerosas como las cancerosas. Así es como algunos estudios han vinculado el consumo de lácteos con la aparición del cáncer de próstata en los hombres o de ovarios en las mujeres. 

Por último, todos los pesticidas y fertilizantes químicos utilizados en los forrajes con los que se alimenta al ganado van a parar a la leche que bebemos. 

6. La leche puede provocar diabetes

La leche de vaca contiene insulina bovina muy similar a la del hombre, pero sólo lo justo para que nuestro sistema inmunitario no sepa reconocerla y la ataque con anticuerpos. Estos mismos anticuerpos no diferenciarán después entre la insulina bovina y la nuestra. 

¿Resultado? La aparición de una diabetes autoinmune que destruye las células beta del páncreas hasta hacerlas desaparecer, cuya consecuencia inmediata es la aparición de una diabetes del adulto, dependiente de insulina y cuyo tratamiento pasa, inevitablemente, por la inyección periódica (varias veces al día) de esta hormona. 

7. La leche contribuye a acidificar el organismo, lo que debilita los huesos

Está comprobado que un exceso en el consumo de proteínas animales y sal común acidifican nuestro organismo, que trata de compensar el exceso de ácidos mediante “tampones” bicarbonatados. Este fenómeno de compensación ácida ocurre por todo el cuerpo. 

¿Qué mecanismos utiliza el organismo para compensar la acidosis? ¡El citrato cálcico que se obtiene a partir de nuestro esqueleto! Sí, demasiada sal y un exceso en el consumo de carne degradan la estructura ósea, debilitándola. El colmo de la ironía: los productos lácteos disminuyen de forma dramática las concentraciones de vitamina D que es, precisamente, la molécula que nos ayuda a fijar el calcio al hueso. 

8. Y para terminar…

La leche de vaca no es ningún veneno mortal que le envía a uno directo al cementerio. Seguramente siga gozando de buena salud, aunque tome lácteos. Sin embargo, tomarlos en exceso no es bueno para la salud. 

Por lo tanto, y como conclusión, tan sólo es necesario reducir su consumo y (en mi opinión) abandonar por completo la leche de vaca de cría industrial. 

Pues ya está: todo dicho en diez minutos. 

¡A su salud! 

Juan-M Dupuis y Jérémy Anso 

Nota: este artículo es una adaptación del excelente artículo de Jérémy Anso en su blog Dur à Avaler, que puede encontrar aquí

****************************** 


Si todavía no está suscrito al e-letter gratuito Tener S@lud y quiere empezar a recibirlo hágalo a través de este enlace

****************************** 

¿Le ha sorprendido esta información? ¿Es usted un consumidor habital de productos lácteos? Le invito a compartir su opinión con el resto de lectores de Tener Salud haciendo un comentario en este enlace

****************************** 

Si cree que esta información sobre los riesgos de los productos lácteos puede resultar de interés a alguien de su entorno, le invito a reenviarle este e-mail



Las informaciones contenidas en este boletín se publican únicamente con fines informativos y no pueden ser consideradas como recomendaciones médicas personalizadas. No debe seguirse ningún tratamiento basándose únicamente en el contenido de esta e-letter, y se recomienda al lector que para cualquier asunto relacionado con su salud y bienestar, consulte con profesionales sanitarios debidamente acreditados ante las autoridades sanitarias. El editor de esta e-letter no es un proveedor de servicios médicos homologados. El editor no practica la medicina bajo ningún título, ni ninguna otra profesión terapéutica y en ningún caso mantendrá una relación médico - paciente con sus lectores 

Tener S@lud no es responsable de la exactitud, fiabilidad, eficacia ni del uso correcto de la información que usted recibe a través de nuestro e-letter, ni de los problemas de salud que puedan resultar de programas de formación, productos o eventos de los que pueda tener conocimiento a través de este e-letter. El editor no es responsable de los eventuales errores u omisiones. Ninguna de las informaciones ni de los productos mencionados en este e-letter están destinados a diagnosticar, tratar, aliviar o curar ninguna enfermedad. 

Copyright © 2014. Ediciones de Salud, Nutrición y Bienestar, SL

lunes, 29 de junio de 2015

La terapia en cámara de oxígeno podría aliviar la fibromialgia.

La terapia en cámara de oxígeno podría aliviar la fibromialgia, sugiere un estudio.


Pero el tratamiento no está aprobado por la FDA, y quizá las compañías de seguro no cubran el costo
     
Traducido del inglés: jueves, 25 de junio, 2015
MIÉRCOLES, 24 de junio de 2015 (HealthDay News) -- La mayoría de mujeres con fibromialgia que se sometieron a una oxigenoterapia hiperbárica, bien conocida para tratar el síndrome de descompresión en los buceadores, experimentaron alivio del dolor y de otros síntomas, encontró un estudio de tamaño reducido.
Las imágenes cerebrales de las pacientes mostraron que dos meses de oxigenoterapia hiperbárica también podrían haber reparado la actividad cerebral anómala en áreas del cerebro relacionadas con el dolor, dijeron los investigadores.
"Al final del tratamiento, ya no se podía categorizar al 70 por ciento de las participantes como pacientes de fibromialgia", dijo el autor del estudio, el Dr. Shai Efrati, director del Centro Sagol de Medicina e Investigación Hiperbáricas de Tel Aviv, Israel.
"La buena correspondencia entre las mejoras fisiológicas y los cambios en la funcionalidad del cerebro... hace que los resultados sean particularmente convincentes", añadió Efrati.
La investigación aparece en la edición de junio de la revista PLOS ONE.
La fibromialgia es un síndrome del dolor que afecta a nueve veces más mujeres que hombres. Los síntomas incluyen un dolor generalizado crónico, dolor intenso en respuesta a la presión en ciertas partes del cuerpo, fatiga y dormir mal, según el Colegio Americano de Reumatología (American College of Rheumatology, ACR).
La afección no se comprende bien, porque no se ha detectado una causa en particular. Los factores físicos o emocionales pueden provocar los síntomas, según el ACR.
Por lo general, la fibromialgia se trata con una combinación de terapias, que incluyen fármacos, cambios en el estilo de vida y terapia cognitivo conductual.
El nuevo estudio incluyó a 48 mujeres que habían sido diagnosticadas con fibromialgia al menos dos años antes. La mitad de sometió a 40 tratamientos con oxigenoterapia hiperbárica en un periodo de dos meses. Los tratamientos se administraron cinco veces por semana. Cada sesión duraba 90 minutos. Durante el tratamiento, las pacientes respiraban oxígeno al 100 por ciento presurizado al doble respecto a la presión normal del aire. Se cree que la terapia aumenta el flujo de oxígeno a los tejidos del cuerpo, mejorando la sanación.
La terapia, administrada en unas cámaras cilíndricas, ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. para tratar 14 afecciones, entre ellas la enfermedad por descompresión de los buzos, las heridas diabéticas, las lesiones por radioterapia en los tratamientos para el cáncer, las infecciones graves, las quemaduras graves y la intoxicación con monóxido de carbono. La fibromialgia actualmente no es una de las afecciones aprobadas por la FDA para la oxigenoterapia hiperbárica, que se sigue evaluando para esta y otras afecciones "fuera de etiqueta".
Tras un lapso de dos meses, las otras 24 mujeres del estudio se expusieron entonces al mismo tratamiento de oxigenoterapia hiperbárica que el primer grupo, después de lo cual experimentaron un alivio de los síntomas y unos cambios en las imágenes cerebrales similares, dijo Efrati.
Las pacientes pudieron reducir significativamente, o incluso eliminar, su uso de analgésicos, dijo.
Una experta de EE. UU. que no participó en el estudio dijo que el nuevo hallazgo tiene potencial.
"Creo que esto podría dar a los pacientes otra opción para ayudar a gestionar el dolor de la fibromialgia", dijo la Dra. Michelle Dang, especialista en gestión del dolor y anestesióloga del Hospital Metodista de Houston.
"Se trata de un dolor que debilita para el cual no hay muchas opciones disponibles de tratamiento, y estos pacientes experimentan dolor casi todo el día", lamentó.
Pero es poco probable que los seguros de salud o Medicare cubran el costo de la oxigenoterapia hiperbárica para la fibromialgia en este momento, dado que no es uno de los usos aprobados por la FDA. Según el Centro de Medicina Hiperbárica y Fisiología Ambiental Duke, de Carolina del Norte, el costo total de los 30 a 60 tratamientos que se necesitan para la mayoría de afecciones puede aproximarse al de una cirugía importante: decenas de miles de dólares.
Dang dijo que algunos de sus pacientes de fibromialgia que usan una máquina de presión positiva continua en las vías respiratorias (PPCVR) para tratar la apnea del sueño coexistente también experimentan mejoras en sus síntomas de fibromialgia. Esta mejora podría deberse al aumento en el flujo de oxígeno al cerebro y otros tejidos, dijo.
"La fibromialgia es un trastorno que no se comprende bien, y presenta muchos componentes distintos", aseguró Dang. "Esta [terapia en cámara de oxígeno] podría ser una buena opción para estos pacientes".

Artículo por HealthDay, traducido por Hola Doctor
FUENTES: Shai Efrati, M.D., director, research and development unit, and director, Sagol Center for Hyperbaric Medicine and Research, Assaf-Harofeh Medical Center, Tel Aviv, Israel; Michelle Dang, M.D., anesthesiologist and pain management specialist, Houston Methodist Hospital, Houston, Texas; June 2015, PLOS ONE
HealthDay

sábado, 27 de junio de 2015

FIBROMIALGIA, ¿SERÁ VERDAD LO DE ESTA CHICA?

La verdad sobre el estado de salud de Mariló Montero.

                                                      © Externa
Mariló Montero ha tenido que abandonar su puesto de trabajo en La mañana de La 1 por problemas médicos. ¿Pero qué le ocurre exactamente a la popular presentadora? 
El exceso de trabajo y el estrés le han pasado factura a Mariló Montero. El pasado martes 9 de junio, RTVE emitía un comunicado anunciando que la periodista había decidido adelantar unas semanas sus vacacionesde verano para resolver un problema de salud que le ha impedido hacerse cargo deLa mañana de La 1, programa en el que trabaja como presentadora y subdirectora. Por lo que cuentan fuentes cercanas a la periodista a la revista Diez Minutos, ese día Mariló no podía enfrentarse a la cámara ni a los telespectadores y tomó la decisión de tirar la toalla por “falta de fuerzas”.
Según publica la revista Lecturas en su número de esta semana, sus problemas de salud vienen de lejos. Concretamente desde enero de 2014, cuando Mariló tuvo que compaginar su trabajo en el magazin de Televisión Española con las grabaciones del concursoEl pueblo más divertido. “En varias ocasiones, la periodista encadenó la grabación del concurso, que acababa pasada la medianoche, con el arranque de su trabajo a las cuatro de la madrugada al frente de La mañana”, explica la publicación. Unas noches sin dormir que acabaron pasando factura a la presentadora, que comenzó a padecer un intenso agotamiento.
Un primer diagnóstico del médico le trajo nefastas noticias que solo compartió con su entorno más íntimo. El doctor que le atendió le diagnosticó fibromialgia, una enfermedad crónica que causa intensos dolores musculares y fatiga. Automáticamente, comenzó a tomar un agresivo tratamiento que, lejos de ayudarla, le provocaba nuevos trastornos. Mariló llegó a engordar 10 kilos en solo dos meses.
Tras consultar a numerosos especialistas, un segundo diagnóstico aseguró que lo que padecía la periodista era un terrible agotamiento físico y nervioso y que debía suprimir paulatinamente el tratamiento que estaba tomando. La retirada de la medicación también le provocó intentos mareos y fallos en el aparato psicomotor, llegando a perder el conocimiiento en alguna ocasión.
Ahora, Mariló ha dejado temporalmente sus labores de presentación y subdirección del programa de la cadena pública para ponerse en manos de un equipo médico formado por una internista, una psiquiatra y un fisioterapeuta. La navarra no volverá a la televisión hasta septiembre, y mientras tanto, se recupera en su casa de Madrid esperando mejorar para trasladarse a su casa de Sanlúcar de Barrameda con sus hijos, Alberto y Rocío, y deshacerse así de una vez del estrés que tantos problemas le ha ocasionado.

Fuente de la noticia:


viernes, 26 de junio de 2015

Bulimia.

Qué es

Las personas que padecen bulimia son incapaces de dominar los impulsos que les llevan a comer, pero el sentimiento de culpa y vergüenza tras ingerir muchos alimentos les lleva a una purga (vómitos autoinducidos o empleo de laxantes o diuréticos o ambos), regímenes rigurosos o ejercicio excesivo para contrarrestar los efectos de las abundantes comidas.
Los bulímicos tienen cerca de 15 episodios de atracones y vómitos por semana y, en general, su peso es normal, por lo que resulta difícil detectar la enfermedad. En un solo atracón pueden llegar a consumir de 10.000 a 40.000 calorías.

Causas

En el origen de esta enfermedad intervienen factores biológicospsicológicos y sociales que desvirtúan la visión que el enfermo tiene de sí mismo y responden a un gran temor a engordar. El enfermo de bulimia siempre se ve gordo, aun cuando su peso es normal, pero no puede reprimir sus ansias de comer. Generalmente la bulimia se manifiesta tras haber realizado numerosas dietas dañinas sin control médico. La limitación de los alimentos impuesta por el propio enfermo le lleva a un fuerte estado de ansiedad y a la necesidad patológica de ingerir grandes cantidades de alimentos.
Hasta el momento se desconoce la vulnerabilidad biológica implicada en el desarrollo de la enfermedad y son más conocidos algunos factores desencadenantes relacionados con el entorno social, las dietas y el temor a las burlas sobre el físico. Muchos de los factores coinciden con los de la anorexia, como los trastornos afectivos surgidos en el seno familiar, el abuso de drogas, la obesidad, la diabetes mellitus, determinados rasgos de la personalidad y las ideasdistorsionadas del propio cuerpo.

Síntomas

Generalmente las personas que padecen bulimia han sido obesas o han realizado numerosas dietas sin control médico. Tratan de ocultar los vómitos y las purgaciones, por lo que la enfermedad suele pasar desapercibida durante mucho tiempo. Los síntomas típicos de un cuadro de bulimia son los siguientes:
  • Atracones o sobreingesta de alimentos: El enfermo come una gran cantidad de alimentos en un espacio de tiempo muy corto. No tiene control sobre la ingesta y es tal la ansiedad que cree que no puede parar de comer.
  • Para prevenir el aumento de peso y compensar el atracón o el exceso de las comidas se provoca vómitos, utilizalaxantesdiuréticosfármacos, o recurre a otros medios que le permitan controlar el peso, como la practicaabusiva de actividades deportivas.
  • Los ciclos de atracones y vómitos se manifiestan un mínimo de dos veces por semana.
  • La autoestima del enfermo es baja y la identifica con su cuerpo.
Asimismo, se producen otros cambios físicos y emocionales (depresiónansiedad) que manifiestan el desarrollo de la enfermedad. Los bulímicos se ven gordos, incluso cuando su peso es normal; se avergüenzan de su cuerpo y lo rechazan, por lo que intentan hacer dieta en todo momento. A pesar de todo, la ingestión compulsiva a escondidas o durante la noche es una de las principales características de esta patología. Pueden llegar a gastar una gran cantidad de dinero en comida o recurrir a la que ya hay en casa, que comienza a desaparecer misteriosamente de la despensa. No sienten ningún placer al comer ni preferencias en cuanto al tipo de alimentos, sólo buscan saciarse. Intentan evitar los lugares en los que hay comida y procuran comer solos. Su comportamiento suele ser asocial, tienden a aislarse, y la comida es su único tema de conversación. Además, la falta de control sobre los alimentos les produce grandes sentimientos de culpa y vergüenza.
En cuanto a los signos físicos que evidencian la enfermedad se encuentran la debilidad, dolores de cabeza; hinchazón del rostro por el aumento de las glándulas salivales y parótidas, problemas con los dientes, mareos, pérdida de cabello, irregularidades menstruales, y bruscos aumentos y reducciones de peso, aunque generalmente no sufren una oscilación de peso tan importante como la que se manifiesta en la anorexia. La bulimia puede ir acompañada de otros trastornoscomo la cleptomanía, el alcoholismo o la promiscuidad sexual. Consecuencias clínicas:
  • Arritmias que pueden desembocar en infartos.
  • Deshidratación.
  • Colon irritable y megacolon.
  • Reflujo gastrointestinal.
  • Hernia hiatal.
  • Pérdida de masa ósea.
  • Perforación esofágica.
  • Roturas gástricas.
  • Pancreatitis.

Diagnóstico

El médico sospecha bulimia nerviosa si una persona está demasiado preocupada por el aumento de su peso, que presenta grandes fluctuaciones, en especial si existen signos evidentes de una utilización excesiva de laxantes. Otras pistas incluyen tumefacción de las glándulas salivales de las mejillas, cicatrices en los nudillos por haber usado los dedos para inducir el vómito, erosión del esmalte dental debido al ácido del estómago y un valor bajo de potasio sanguíneo. Sin embargo, el diagnóstico dependerá de la descripción del paciente de una conducta comida excesiva-purga.
El diagnóstico  resulta complicado ya que los episodios de voracidad y vómitos se ocultan con facilidad. Además, algunos síntomas pueden ser confundidos con los de otras patologías. Para un diagnóstico adecuado es necesaria unaentrevista psiquiátrica que desvele la percepción que el enfermo tiene del propio cuerpo y la relación que mantiene con la comida. Asimismo, es necesaria una exploración física completa para detectar los trastornos fruto de su comportamiento alimenticio. Los objetivos del tratamiento son corregir los trastornos alimenticios y psicológicos de la enfermedad.

Tratamientos

Las dos aproximaciones al tratamiento son la psicoterapia y los fármacos. Es mejor que la psicoterapia la realice un terapeuta con experiencia en alteraciones del apetito, pudiendo resultar muy eficaz. Un fármaco antidepresivo a menudo puede ayudar a controlar la bulimia nerviosa, incluso cuando la persona no parece deprimida, pero el trastorno puede reaparecer al interrumpirse la administración del fármaco.
En virtud de la gravedad se puede recurrir a un tratamiento ambulatorio o a la hospitalización. En primer lugar se trata de evitar los vómitos, normalizar el funcionamiento metabólico del enfermo, se impone una dieta equilibrada y nuevos hábitos alimenticios. Junto a este tratamiento, encauzado hacia la recuperación física, se desarrolla el tratamiento psicológico con el fin de reestructurar las ideas racionales y corregir la percepción errónea que el paciente tiene de su propio cuerpo. El tratamiento también implica la colaboración de la familia, ya que en ocasiones el factor que desencadena la enfermedad se encuentra en su seno. La curación de la bulimia se alcanza en el 40 por ciento de los casos, si bien es una enfermedad intermitente que tiende a cronificarse. La mortalidad en esta enfermedad supera a la de la anorexia debido a las complicaciones derivadas de los vómitos y el uso de purgativos.

Otros datos

Esta enfermedad afecta a los jóvenes y se manifiesta con más frecuencia en las mujeres. La media de edad de inicio se sitúa en los 19 años y las personas que han sufrido anorexia o han realizado dietas sin control tienen un mayor riesgo de sufrir esta patología. En esta enfermedad se pueden distinguir dos subtipos:
  • Purgativo: el enfermo recurre a los vómitos u otros métodos purgativos para evitar el aumento de peso.
  • No purgativo: Utiliza métodos no purgativos como el ayuno o el ejercicio físico compulsivo, pero no recurre a vómitos, diuréticos o laxantes.


Fuente de la noticia:



lunes, 22 de junio de 2015

Cocaína.

¿Qué es la cocaína?
La cocaína es un estimulante del sistema nervioso central. Es el principal alcaloide de la planta de coca, el "Erythroxylon coca", un pequeño arbusto que crece en las regiones subtropicales de América del Sur, en los valles cálidos de las laderas orientales de la cordillera de los Andes.
Las hojas secas de la planta de coca han venido siendo utilizadas, generalmente mascadas, por los indígenas de Perú, Bolivia y otros países sudamericanos desde al menos el siglo VI. Durante la época de máximo esplendor del imperio Inca (siglos XI-XV) su consumo tenía un carácter sagrado, de tal modo que su uso estaba restringido para ceremonias de tipo religioso. Posteriormente, la hoja de coca perdió gran parte de su significado sagrado, produciéndose a su vez una generalización de su consumo. Los Incas consumían la coca fundamentalmente mascando las hojas. Tomada de esta forma, el sujeto lograba una importante estimulación, y por lo general los mismos efectos mentales, si bien mucho menos intensos y más sostenidos que los de su principio activo, la cocaína.
El principio activo de la hoja de coca, la cocaína, fue aislado por primera vez en 1855. A partir de aquí el interés por la cocaína se generalizó rápidamente, y diversos productos que adquirieron una gran popularidad en aquella época incluían la cocaína entre sus ingredientes activos. Al generalizarse el consumo de cocaína, se hicieron cada vez más patentes sus efectos nocivos y sus propiedades adictivas y hacia 1910 empezó a caer en desuso hasta que en la década de los 80 volvió a generalizarse de nuevo.
Cómo se consume
Las vías de consumo más frecuentemente utilizadas en nuestro medio son la fumada (en base-libre o en crack), la intravenosa y sobre todo la intranasal (esnifada); así mismo también se consume frotándola sobre las encías.
La cocaína, que es una sal soluble en agua, se presenta habitualmente como un polvo blanco el clorhidrato de cocaína, adecuada para ser inyectada o esnifada, y que se descompone al ser calentada. Se suele mezclar con sustancias tales como talco, maicena, anfetaminas, quinina, estricnina, detergentes, formol, etc. De ahí que su pureza fluctúe entre un 5% y un 56%.
Para que pueda ser fumada, la droga debe ser alterada químicamente para dar lugar a la cocaína en base-libre, que a su vez puede ser mezclada con bicarbonato sódico dando lugar al "crack". De hecho, el crack, que recibe su nombre del sonido que hace la mezcla al calentarse y que se presenta en forma de rocas blancas, constituye una forma más concentrada de cocaína.
 Cuanto más rápida sea la absorción, más intenso será el estímulo, pero a su vez más breve será la acción. La cocaína fumada constituye la forma más rápida de entrada en la circulación cerebral (aproximadamente entre 6 y 8 segundos). Al ser inyectada por vía intravenosa intravenosa, la droga alcanza el cerebro en aproximadamente el doble de tiempo que al ser fumada. Tras la administración intranasal, los cambios en el estado de ánimo y en la euforia son percibidos a los 3-5 minutos. Por lo que respecta a la duración de los efectos, estos suelen ser de 15-30 minutos por la vía esnifada y alrededor de 5 a 10 minutos al fumar la droga.
Si bien el uso de crack o de cocaína en base libre se ha convertido en una forma muy popular de consumo de la droga, la vía intranasal continúa siendo la más frecuentemente utilizada. Según la última encuesta nacional, dirigida a población general y realizada a finales de 1999 (Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas) un 1.5% de los españoles había consumido cocaína en el último año, un 3.1% había consumido ocasionalmente y un 0.8% realizaba un consumo habitual. El consumo de cocaína entre población escolar, 14 a 18 años, es más elevado que en población general. La edad media de inicio en el consumo de cocaína entre los escolares, según los datos de la Encuesta sobre Drogas a la Población Escolar 1998 (Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas), es de 15.4 años, y el 4.8% declara haberla probado en alguna ocasión, mientras que el 4.1% de los escolares la ha consumido en el último año, habiéndose observado un incremento significativo y progresivo en el consumo desde 1994. Por su parte la vía endovenosa es usada casi exclusivamente por los sujetos politoxicómanos.
Efectos en el organismo
La cocaína produce unos efectos estimulantes breves, acompañados de:
  • Elevación del estado de ánimo, excitabilidad, locuacidad, exceso de confianza.
  • Dilatación de las pupilas.
  • Aumento de la presión sanguínea y de la frecuencia cardíaca.
  • Elevación de la temperatura corporal. 
Los efectos que se experimentan tras una dosis de cocaína consisten en una profunda sensación de bienestar, junto con claridad mental, elevación del humor y del estado de alerta, una mayor agudeza mental, incremento de la autoconfianza y de la autoestima, así como de las sensaciones de mayor fortaleza y de capacidad de acción. En definitiva, el individuo experimenta una subjetiva exageración de sus capacidades y habilidades, así como de todas las sensaciones placenteras normales. Sin embargo, el efecto subjetivo más importante asociado al uso repetido de la droga es una intensa euforia que es experimentada como una intensa "llamarada" de placer que dura varios segundos. Estos efectos subjetivos aparecen de forma casi inmediata y si bien son independientes de la vía de consumo, la intensidad con que son experimentados si que van a depender de la dosis, de la vía de administración y de la forma de consumo.
El uso repetido de cocaína conlleva el desarrollo de tolerancia a la euforia y a la mayoría de sus efectos y sensaciones subjetivas, con lo que se necesitan cada vez mayores dosis para experimentar los mismos efectos. Asímismo, aparece una tolerancia parcial hacia los efectos cardiovasculares. El uso continuado de la cocaína se debe en parte al desarrollo de tolerancia y a la intensidad de estos efectos subjetivos, y por lo tanto a la aparición de un intenso "craving", deseo o ansia de volver a consumirla para experimentar de nuevo las sensaciones de euforia. Esto se refleja en la tendencia que presentan los animales de experimentación para auto-administrarse cocaína hasta sufrir una toxicidad grave o incluso la muerte, y en preferencia sobre la comida. De hecho, es una de las drogas más adictivas.
cocaina2Efectos tóxicos
El consumo de cocaína ha sido relacionado con importantes consecuencias adversas para la salud. El uso continuado puede producir congestión nasal, ulceración de la membrana mucosa de la nariz o incluso perforación del tabique nasal. Si bien la cocaína produce una mayor excitación sexual, también provoca impotencia. Así mismo, el consumo de cocaína también puede provocar otros efectos adversos:
Complicaciones neurológicas: Se pueden producir convulsiones, tics y otros movimientos involuntarios, y accidentes cerebrovasculares como por ejemplo infartos cerebrales o hemorragias cerebrales.
Alteraciones psiquiátricas: Con el uso continuado de la droga pueden aparecer trastornos del estado de ánimo como episodios depresivos, insomnio, cuadros de ansiedad, crisis de pánico, alteraciones de la memoria, o síntomas psicóticos como por ejemplo cuadros de tipo paranoide o alucinaciones. Cuando los consumidores habituales dejan de usar cocaína, a menudo se deprimen. Eso también puede llevar a un mayor uso de cocaína para aliviar la depresión.
Problemas respiratorios, como es el caso de un aumento de la frecuencia respiratoria, respiración irregular, parada respiratoria o edema pulmonar.
Complicaciones cardiovasculares: La cocaína puede producir un estrechamiento de las arterias del corazón o del cerebro. Esto puede ocurrir en sujetos jóvenes en buen estado físico y puede provocar un infarto del corazón (infarto agudo de miocardio agudo de miocardio), o muerte súbita. De hecho, la principal causa de infarto agudo de miocardio en menores de 40 años es debida al consumo de cocaína. También pueden provocar alteraciones del ritmo cardíaco, hemorragias internas, hipertensión, o shock.
Complicaciones obstétricas y neonatales: El consumo de cocaína durante el embarazo se ha asociado con la aparición de placenta previa, abortos espontáneos, retraso del crecimiento intrauterino del feto, malformaciones congénitas, o retraso psicomotor en el recién nacido.
Además, el consumo de cocaína ha sido relacionado con un mayor riesgo de transmisión para el virus del sida.
Cuando sospechar que alguien está consumiendo cocaína
Existen una serie de signos y síntomas que cuando aparecen pueden ser sugerentes del consumo de drogas de abuso en general pero que también pueden aplicarse a la cocaína:
  • Pérdida de apetito.
  • Adelgazamiento llamativo en poco tiempo.
  • Cambios de humor importantes, de modo que el consumidor de cocaína puede oscilar entre un estado de hiperexcitación y depresión.
  • Disminución de la capacidad de concentración.
  • Una mayor irritabilidad o incluso agresividad.
  • Pérdida de interés por los amigos o por los acontecimientos sociales.
  • Alteraciones del sueño.
  • Dificultades académicas.
  • Pérdida de empleo y dificultades económicas.
  • Problemas conyugales o de relación con la pareja.
  • Cansancio crónico.
Fuente de la noticia: