miércoles, 17 de diciembre de 2014

El BPA de los productos enlatados podría aumentar la presión arterial, según un estudio.

El hallazgo es el más reciente en plantear preocupaciones de salud sobre la sustancia química parecida al estrógeno
Traducido del inglés: martes, 9 de diciembre, 2014


LUNES, 8 de diciembre de 2014 (HealthDay News) -- Comer alimentos de latas revestidas con la sustancia química bisfenol A (BPA) podría aumentar la presión arterial, sugiere un estudio reciente.
El BPA ya se había vinculado con varios males, como problemas cardiacos, problemas del desarrollo en los niños e hipertensión. La sustancia se usa comúnmente en productos como botellas de plástico y recipientes para la comida, rellenos dentales y recibos de caja registradora. En las latas, el BPA se usa como revestimiento, dijeron los investigadores.
"Hallamos que beber dos bebidas enlatadas aumentaba la presión arterial sistólica en 5 mm Hg", dijo el investigador líder, el Dr. Yun-Chul Hong, director del Centro de Salud Ambiental del Colegio de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl, en Corea.
Para ponerlo en perspectiva, señaló que un aumento de 20 mm Hg en la presión arterial sistólica duplica el riesgo de enfermedad cardiaca. La presión arterial sistólica es la cifra que siempre va primero de las dos cifras ofrecidas por una lectura de la presión arterial.
"Dado que estos resultados confirman los hallazgos de otros estudios, los médicos y los pacientes, sobre todo lo que tienen hipertensión o enfermedad cardiaca, deben tener en cuenta los posibles riesgos de un aumento en la presión arterial al consumir alimentos o bebidas enlatadas", planteó.
Investigaciones anteriores han mostrado que el BPA en los recipientes puede pasar a los alimentos y a las bebidas.
Dado que el BPA actúa como la hormona estrógeno, Hong cree que aumenta la presión arterial al interactuar con las células en el corazón y en los vasos sanguíneos que son sensibles al estrógeno.
Para el estudio, el equipo de Hong hizo que 60 hombres y mujeres a partir de los 60 años de edad bebieran leche de soya de latas o de botellas de vidrio en tres ocasiones. Los investigadores también evaluaron la presión arterial y la frecuencia cardiaca de los participantes dos horas tras beber la leche de soya, y también comprobaron el BPA en su orina.
Las pruebas de orina mostraron un aumento del 1,600 por ciento en el BPA entre los que bebieron de latas, en comparación con los que bebieron de las botellas de vidrio. La leche de soya se eligió para la prueba porque no contiene ningún ingrediente conocido que eleve la presión arterial, apuntaron los investigadores.
El informe aparece en la edición en línea del 8 de diciembre de la revista Hypertension.
Steven Hentges, del Grupo Global de Policarbonatos y BPA del Consejo Químico Americano (American Chemistry Council), se mostró en desacuerdo con los hallazgos del estudio.
"La afirmación de este estudio de que el BPA... 'podría plantear un riesgo para la salud sustancial' es una gran exageración de los hallazgos, un perjuicio increíble para la salud pública, y contradice años de investigación de los científicos gubernamentales", dijo Hentges en un comunicado de prensa.
Hentges afirmó que la investigación sobre la seguridad del BPA en todo el mundo ha mostrado que es seguro. "Por ejemplo, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. respondió el año pasado a la pregunta '¿es el BPA seguro?' con una sola palabra sin ambigüedades: 'sí'", comentó.
Steven Gilbert, director y fundador del Instituto de Neurotoxicología y Trastornos Neurológicos de EE. UU., se mostró en desacuerdo.
"Se debería eliminar el BPA del revestimiento de las latas", aconsejó. "Debemos hallar alternativas más seguras".
Gilbert dijo que le preocupaba en particular la exposición de los niños al BPA, porque puede afectar el desarrollo físico y mental. Por ejemplo, el BPA se ha vinculado con una afección llamada ginecomastia (el crecimiento de los senos en el sexo masculino), apuntó.
El BPA también se ha asociado con problemas conductuales, la obesidad y la diabetes tipo 2, dijo Gilbert. Otros estudios han vinculado la sustancia al cáncer de mama y de próstata, y a la enfermedad cardiaca y renal, añadió.
Aunque el aumento en la presión arterial observado en el estudio fue pequeño, es posible que se debiera al BPA, planteó. "Sería bueno si mostraran un cambio más robusto en la presión arterial", dijo.
La mejor forma de limitar el consumo de BPA es comer alimentos frescos o congelados, o buscar botellas de agua libres de BPA, afirmó Gilbert.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Yun-Chul Hong, M.D., Ph.D., chair, department of preventive medicine, director, Environmental Health Center, Seoul National University College of Medicine, South Korea; Steven Gilbert, Ph.D., director and founder, U.S. Institute of Neurotoxicology and Neurological Disorders, Seattle; statement, Steven Hentges, Ph.D., Polycarbonate/BPA Global Group, American Chemistry Council; Dec. 8, 2014, Hypertension, online
HealthDay

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